Hoy después de tanta lluvia me pongo a reflexionar del día y me doy cuenta que la cantidad de problemas en los que uno puede verse involucrado es gigantesca. Depresiones, pesadillas, enfermedad, robos, muerte y miles más. Todo esto y el hecho de darme cuenta que hace tiempo no posteaba nada me empujaron a la aventura de los problemas. Desde mi punto de vista hay dos tipos de problema. Los que tienen solución y los que no. Ninguno de ellos debe preocuparnos. Esto debido a que los que tienen solución serán resueltos. Por otro lado los que no tienen solución no se resolverán, y entonces, para que rompernos la cabeza buscando una solución.
Dentro de este enredo debo admitir que es inevitable vivir con la angustia de tener un problema encima. La solución buscar estar encima del problema y no dejar que nos agobie. La vida es una y a hay que disfrutarla. En nuestro camino se nos presentaran miles de problemas y no deben detenernos, de a pocos los tenemos que enfrentar y vencer. Solo así podremos superarlos y vivir tranquilos.
La tranquilidad es parte esencial de mi vida. Mi forma de enfrentar la problemática diaria es de las más relajadas. Eso me ha costado alguno que otro lio alguna vez. La frescura con la que vivo y los pocos rollos que armo en mi cabeza se reflejan al momento de resolver problemas. Procuro hacerlo con la mejor de las caras y todo el optimismo posible. Hoy me di cuenta de ello, luego de recoger a mi hermana, quien anda con mil problemas, simplemente fluyo de lo más profundo de mí ser mi personalidad, aquella que hace reír y alivia el pesar ajeno.
La meta es no ser de aquellos que por tratar de aliviar los problemas ajenos se ponen en plan todos tristes y se deprimen junto al afectado. La mejor forma de ayudar es seguir siendo quien uno es y estar ahí para los demás. Eso es lo que hago y hasta el momento a resultado, salvo por algún(a) ofendido(a) quien se quejo de que no me deprimí a su lado por sus problemas.
Todas estas diferencias vienen de diversos tipos de personalidad y la mía se lleva de lo mejor con los problemas, propios o ajenos, siempre trato de buscarles lo positivo y lo que dejan. Así son menos problemas y más experiencias. En conclusión siempre pa’ delante…