
Como todo en esta vida el año llega a su fin. Muchas cosas pasaron, iniciaron, acabaron y viví procesos increíbles y de los que rescato mucho. Definitivamente esta año fue uno de los mejores. Los reencuentro las experiencias y todo lo que pasó ocasionó en mi grandes emociones. Resumir todo en un post sería como querer llegar al cielo de un salto, pero intentare resumirlo.
Empezó lejos de todo, en un pueblo alejado de todo, chiquito y con mucha gracia. La vida lejos de la familia y amigos fue muy gratificante. Prefiero olvidar y no mencionar lo desagradable. Estar lejos de la ciudad de mis amores ocasionó en mí cierto sentimiento que, a mi regreso, significaría meditación y una nueva actitud hacia la vida y como se vive en la gris y nostálgica Lima.
A mí regreso sentía que faltaba algo e inicié una búsqueda de diversión sin precedentes. Salía a divertirme cada vez que pudiera y en el camino logré encontrar y superar algunos líos propios. Líos que me llevarían a otra reflexión, líos que me llevarían a la ilusión de un romance. El romance que nació entre bambalinas y acabaría en un café.
El ocaso del romance y el regreso de una parte de mi vida que se encontraba al otro lado del Atlántico. Así empezarían una serie de fines de semana en los cuales no faltaron la buena conversación, la buena música, los grandes amigos y el trago. Todo esto en un proceso de reencuentros, rupturas y descubrimientos. Lima, no solo fue testigo y locación de todo esto, también fue cómplice. Cómplice de sueños que nacían junto al grupo que siempre estará allí.
La perdida de un ser muy querido y pilar de mi vida, marcó el mes morado con fuerza y lagrimas. Superado el luto y asimilado el dolor, retomo mi vida, pues creo que la mejor forma de honrar a alguien que parte es continuar viviendo. Aprender esto fue la lección de muchos años y pérdidas.
Finalmente para terminar el año, una introspección me lleva al sinsabor. La falta de compartir "algo", sin saber que, con "alguien" en otro nivel. La insatisfacción en lo profesional ocasionaría una falta de felicidad extraña en mi. La gran conclusión es buscar la evolución, hablar claro y usar este privilegio nuestro que es HABLAR.
Este espacio nació así, por la necesidad de expresar, de a pocos, todo aquello que muchas veces callo y guardo para mi. No soy de aquellos que buscan atención, pero agradezco a todos los que me leen y escuchan. Esto es para y por todos y cada uno de ustedes. SIMPLEMENTE GRACIAS POR UN AÑO QUE ACABA Y POR TODO LO QUE VIENE.
Una última y gran lección y frase del año: "La amistad no es estar siempre allí, la amistad es no faltar cuando estas lejos". La cercania física o material no es necesariamente espiritual. Dentro mio sé que estaremos siempre juntos, a pesar de las distancias.
Jess, So, Rob, Vic, Jos, Rulo, Ari, Male, Gabby, San... son todo... Para ustedes lo que aprendi en aquellos años en los que nos domesticamos.
...sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos...
...Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
(El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)