jueves, 26 de febrero de 2009

Borrón y encuentro nuevo!

Salir y conocer a alguien fue una experiencia nueva y familiar a la vez. Una discoteca limeña en una noche de domingo fue el escenario perfecto para que todo sucediera. Las miradas se cruzaban y finalmente hubo un acercamiento mutuo seguido por un intercambio de datos personales, números y mails.

Luego de bailar y de alguno que otro beso la bondad emergió de mi y decidí llevar a esta persona que conocí a su casa. Luego de manejar por 20 minutos mas me encontré en la mía, conectándome al sistema de comunicación preferido. Conversando de la manera mas cursi con el referido personaje anteriormente mencionado (a partir de ahora “R”).

La mañana siguiente un candente encuentro y una despedida, momentánea al parecer. Luego conversaciones por teléfono y el tan conocido msn. Luego de unos días una llamada solo para “oír mi voz”. Si señores la cursilería hecha persona. Esta situación me saco de cuadro, ya llegaba el fin de semana y habían planes con los amigos y una programada huida de la ciudad.

Fin de semana tranquilo y sin saber nada de “R”, sino hasta que volví. Noticias de vacaciones, viajes y al ex involucrado. Como convivir con la idea de la persona con la que sales viaje con su ex. Tranquilo dije no hay nada entre los dos. Luego de semanas y conversaciones mas amicales. La noticia de un nuevo enamorado de “R” me sorprendió, eso y la insinuación de que yo no tenia las cosas claras.

Me sonó a inmaduro, pero lo deje pasar, De a pocos me daba cuenta como era “R” y lo que el despecho le podría hacer. El día de SAN VALENTIN lo pase con los amigos mientras que “R” viajaba con su recién estrenado enamorado, solo para pelearse con él y desahogarse de lo vivido al día siguiente conmigo. Ahora quería volver a verme, pero no cedí y el tiempo aclaro las cosas en su cabeza. Reconquistar a su peliagudo e indeciso niño.

La reflexión de esto es que no hay reglas para esto de las citas y que de “una noche de copas, una noche loca” puede salir una buena amistad. Con esto finalizo esta narración de lo vivido desde enero hasta poco después del 14 de Febrero.


viernes, 6 de febrero de 2009

Lo que sucede cuando encontramos una busqueda

Toda la semana ha transcurrido tranquila, pero sin querer he caído en una búsqueda. Sin saber exactamente que, estoy buscando algo. Tal vez llenar algún espacio vació o algo así. Es una búsqueda a medias por que no le dedico gran atención, pues confió que lo que busco llegará cuando sea preciso. En esta travesía me di cuenta que muchas veces encontramos cosas que no buscábamos y que pueden llegar a dar muchas vueltas en nuestra cabeza.

Un claro ejemplo es cuando uno sale por ahí a divertirse y conoce a alguien. Juntos se divierten y la pasan muy bien. Luego intercambian teléfonos, e-mails y demás medios por los cuales se podrán mantener en contacto. Hablan por messenger y las cosas funcionan bien, pero aun hay algo que no parece estar del todo bien. Como es que encontramos a alguien con quien salir y ver que mas podría pasar si no lo buscábamos.

Darse cuenta que uno no esta listo para un compromiso no es tan sencillo, implica muchas cosas mas. Buscar salir con alguien o simplemente encontrarse en esta situación es tener la certeza, o la vaga idea al menos, de que estamos listos para asumir aquel compromiso. De a pocos uno se da cuenta que no es solo el compromiso, todo viene como en un paquete. Llamadas solo para escuchar tu voz y ciertos reclamos o la búsqueda de autorización para ciertas cosas.

No es que el paquete de salir en plan serio me moleste, pero las cosas que uno busca no son necesariamente las que encuentran a uno. La calma y poca dependencia de la soltería en definitiva es muy placentera, pero compartir las cosas que a uno le puedan ocurrir también guardan cierto encanto. Pues entonces que problema es encontrar exactamente lo que uno busca.

La respuesta que mas lógica encuentro es la de tenerle paciencia al destino y estar preparados y atentos a aquellas búsquedas y encuentros que se nos presenten en el camino. No quejarnos y aprender a extraer lo mejor de todo aquello que nos pasa. En líneas generales solo nosotros somos responsables de las decisiones que tomamos y el destino simplemente nos presenta las opciones de entre las cuales elegiremos la que mas atractiva nos parezca.